La parcela

La parcela

Parcela Nº6

"Son vinos que hablan claramente de su terroir"
Salvador Contreras, sumiller.
SALVADOR CONTRERAS

Salvador Contreras

Sumiller de larga trayectoria y una de las voces más reconocidas de Marbella, Salvador Contreras ha desarrollado su carrera tanto en tiendas especializadas como en restaurantes de referencia, como Kava y, actualmente, Sea Grill del Hotel Puente Romano. Tras más de dos décadas trabajando con los vinos de Bodegas Luis Alegre, conoce en profundidad tanto sus elaboraciones como la historia de la bodega. Su relación con Luis Alegre es cercana, constante y marcada por un profundo cariño hacia el proyecto y sus raíces en Rioja Alavesa.

Tras más de dos décadas trabajando con los vinos de la bodega, ¿qué es lo que nunca ha cambiado en su esencia?

Me atrevería a decir que su tipicidad. Son vinos perfectamente reconocibles, que siempre me transmiten elegancia, carácter y una personalidad muy definida. Nunca han dejado de mantener esos estándares de calidad que los hacen únicos.

¿Cómo describirías la personalidad de los vinos parcelarios de Luis Alegre a alguien que nunca los ha probado?

Son vinos que hablan claramente de su terroir. El suelo, las viñas y el trabajo en el campo hacen que cada uno tenga una identidad muy singular. Son expresivos, equilibrados, con una importante carga frutal, intensos y con una personalidad que refleja fielmente el lugar del que proceden.

Desde tu experiencia en sala, ¿qué reacción suelen provocar estos vinos cuando se sirven por primera vez?

Lo primero suele ser una pequeña sonrisa, una mirada de complicidad hacia la persona que tienen al lado. Es esa sensación de descubrir algo diferente a lo que esperaban. Son vinos que sorprenden, que emocionan y que nunca dejan indiferente a quien los prueba. Siempre han sido un auténtico must.

"El vino está lleno de sensaciones que van mucho más allá de lo que hay en la copa"

SALVADOR CONTRERAS
¿Qué importancia tiene para ti conocer la historia y los orígenes de una bodega a la hora de transmitir sus vinos?

Es fundamental. No se trata solo de transmitir conocimiento, sino también pasión, cariño y empatía hacia el proyecto. El vino está lleno de sensaciones que van mucho más allá de lo que hay en la copa, y quienes lo contamos tenemos la responsabilidad de ayudar a que esas emociones lleguen al cliente.

En tu etapa en restaurantes de menú degustación reconocidos por la Guía Michelin, ¿cómo encajaban estos vinos en experiencias gastronómicas de alto nivel?

Son vinos profundamente gastronómicos. Tienen todas las cualidades necesarias para acompañar una gran experiencia en la mesa: una acidez marcada, un recorrido largo en boca, complejidad, elegancia, taninos pulidos y una gran tipicidad. Además, el alcohol está perfectamente integrado, lo que les permite acompañar un menú completo con mucha armonía. Es un auténtico placer disfrutarlos junto a los comensales.

¿Qué papel juega la emoción frente a la técnica cuando recomiendas un vino?

La técnica es imprescindible. Nos ayuda a encontrar el maridaje adecuado y a construir un recorrido coherente durante toda la comida. Pero la emoción es igual de importante. Los sumilleres somos unos enamorados de este oficio precisamente por eso: porque nos gusta sorprender y emocionar.

No hay mayor satisfacción que ver cómo un vino convierte una comida en un momento especial. A veces basta un aroma o un sabor para transportar a alguien a un recuerdo de la infancia o a una comida compartida con una persona querida. Esos instantes son, sin duda, una de las cosas más bonitas de esta profesión.

Después de tantos años de relación con la bodega, ¿qué sigue sorprendiéndote de sus vinos?

Lo primero, lo bien que envejecen. Su evolución con el paso del tiempo siempre resulta fascinante. Además, la bodega nunca ha rebajado sus estándares de calidad y ha sabido mantener el foco en lo realmente importante: el viñedo. Ese respeto por el origen, unido a un trabajo en barrica muy cuidado y perfectamente integrado, sigue marcando la diferencia en cada una de sus elaboraciones.

SALVADOR CONTRERAS